Desde los ojos de Carlos

Carlos M. Soria

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Opuwo (Namibia) donde conviven todas las etnias, me llamó la atención un niño y aunque le enfocaba, la imagen no me decía nada hasta que me di cuenta que toda la fuerza la tenían sus ojos.

Me pide mi amigo Juan Antonio que le deje unas fotografías y le escriba algo para un blog que tiene. No lo entiendo pues no soy fotógrafo y menos aún escritor. Pero me lo ha pedido varias veces y no le voy hacer rogar, él sabrá lo que hace.

De mis fotografías puedo comentar lo que me inspira al sacarlas: una imagen que me atrae, sensaciones y sentimientos que pasan como un flash, rápido pero que me indican que es el momento. Sin embargo no puedo hacer lo mismo con la escritura y eso que empecé a leer muy joven y aún sigo, pero se ve que esto hay que trabajarlo, y digo trabajarlo porque es lo normal para que el resultado salga bien. En lo referente a la fotografía me han convencido de que tengo gracia o un don, llamadlo como queráis, el caso es que únicamente cojo la cámara durante las vacaciones, nunca he hecho un curso de fotografía, ni siquiera leo las instrucciones de las cámaras, creedme. Mi primera cámara la conseguí con unos 12 o 13 años juntando las fundas del chocolate para la merienda y fue un sin parar, durante un año y medio intenso, creo que solo veía la vida a través de la cámara y eso que era de plástico, pero me servía para ver sólo lo que yo quería ver y lo demás desaparecía. Otras obligaciones me llegaron y tuve que dejar aparcada la cámara durante mucho tiempo. La recuperé, pero con el tiempo había cambiado: pesaba bastante más, su plástico se endureció y hasta tenía un nombre: Zenit, ésta ya no me acompaño tanto, me imagino que me hice más fuerte y podía mirar todo directamente, sin un visor por medio, pero vamos al grano que veo que me pongo a divagar y nadie quiere eso.

Soy curioso por naturaleza y un mirón, no soy nada original pero cuando leí esto en una entrevista a alguien famoso, que no me acuerdo quien era, dije: – ¡Anda igual que yo! Quizás naciera así o me convirtiera al mirar a través de la cámara, no lo sé pero es lo que me hace observar todo y como os decía al principio en las imágenes veo sensaciones, sentimientos o un detalle que llama mi atención por nimio que sea dentro de un grupo o un paisaje y que a mí me gusta.

2

PUENTE U BEIN sobre EL LAGO TAUNGTHAMAN (MYANMAR). Fotografiado desde una pequeña barca. Disfrutábamos de la magnífica puesta de sol después de  haberlo cruzado caminando mientras  observaba  el  ir y venir de la gente. Desde un principio tuve la foto en mi cabeza esperando que el color del cielo fuera tornándose espectacular.  Fue una espera  de una hora  en calma  muy agradable.

 

Escribo esto sin estar seguro de qué fotos van a acompañar al texto, pero la forma en la que disparo es siempre la misma, observar lo que estoy viendo y dependiendo de lo que vaya a fotografiar cambia el tiempo, como en el caso de los animales, que me gusta observarlos y espero una postura o un gesto que me agrade y ya está. Sin embargo, para mí, lo más complicado son las personas, nunca he pagado por hacer una foto, la persona tenga la edad que tenga podría dejar de hacer sus obligaciones para esperar extranjeros que le fotografíen por unas monedas y así mal ganarse la vida, además si posa, la foto perderá un 99 % de espontaneidad, de vida. Cuando veo a alguien como un todo que me llama la atención o en concreto alguna parte de su cuerpo, me retiro y espero ese movimiento, ese gesto, esa mirada y trato de capturarla tal y como yo la veo, a veces me lleva un minuto y otras muchos más dependiendo del tiempo que tenga y de la paciencia, muchas veces me quedo sin la foto pero la he tenido para mí y eso es lo que cuenta.

3

Poblado Himba en Kaokoland (Namibia). Poco se puede decir, simplemente lo que se ve, su cara es lo importante es un conjunto de belleza y orgullo, destacaba sobre otras niñas más guapas.

 

¡Ah! mi cámara mutó sobre todo en el peso a una Canon Power Shot S31S con un objetivo 6-72 mm y en los dos últimos años se transformó en una Canon EOS 600D con dos objetivos EFS 18-55 mm y EFS 55-250 mm. Siempre disparo en JPG y nada de photoshop. No es la pera ni es lo último pero a mí me vale.

Espero que os gusten y las disfrutéis

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NUWARA ELIYA (SRI LANKA). Junto a nosotros para una bicicleta con un cajón en la parte trasera. Había llegado el pescador-pescadero. Del  cajón saca un pescado y un gran cuchillo con el que limpia, desescama y corta el pescado sobre una tabla  en  el suelo. Como siempre después de fijarme en lo que veía decidí que sus manos lo contaban todo.

 

5

Reserva bosquimana de Nyae-Nyae (Namibia).  Un bosquimano  está  haciendo  fuego  en el suelo, estamos esperando que salte la chispa  que  prenda  las   pajitas que provocarán el fuego, los compañeros de viaje  fotografían el conjunto  pero a mí me llamaron la atención sus  pies. Me  puse a ras del suelo para captar la imagen.

 

 

6

Pagoda MYATHEINDAN (MYANMAR). En un pequeño poyete de un mirador  vi  asomarse una cara pero de repente desapareció, estuve esperando disimuladamente unos 15 minutos hasta que ese rostro volvió a aparecer, pero ya sin recelo, entonces  sólo vi una mirada  penetrante, desafiante pero serena a la vez,  era la mirada de un niño con mucha madurez.